jueves, 9 de mayo de 2013

Habitas con bacon o "a mi manera"

Con esta receta me pasa lo que con muchas otras, que cuando la preparo me pregunto por qué no la hago más a menudo si nos gusta tanto. Y es que lo mismo me da por cocinar algo muy a menudo que me paso meses o años sin hacer un plato que realmente está bueno y nos gusta, simplemente porque no me acuerdo de él.
Así que para que este plato no caiga en el olvido, hoy he decidido publicar la receta de las habitas a “mi manera”. En lugar de hacerlas con jamón, que también se puede, yo las hago con bacon y en lugar de poner cebolla o cebolleta, les pongo puerro. Un plato sencillo que se hace en un santiamén y que invita a mojar pan, porque la salsa… no es para menos.


Ingredientes:

- 1 bote de habitas precocidas escurrido
- 30 gr. de aceite
- 1 puerro grande en rodajas
- 150 gr. de bacon cortado en trocitos
- 2 dientes de ajo
- 70 gr. de vino moscatel (vino dulce)
- 100 gr. de agua
- 1 cucharadita de postre de maicena disuelta en 50 ml. de agua
- sal

Preparación:

Con Thermomix. Ponemos en el vaso el puerro en rodajas y los ajos y picamos 5 sg., vel. 4.
Bajamos los restos hacia las cuchillas con ayuda de la espátula y agregamos el aceite.
Sofreímos 7 min., temp. Varoma, vel. 1.
Incorporamos el bacon y cocinamos 4 min. temp. Varoma, vel. cuchara.
Ponemos la mariposa y añadimos las habitas, el agua y el vino moscatel (podéis cambiar el vino moscatel por vino blanco, claro, pero os aseguro que el toque que le da el vino dulce no tiene comparación) y programamos 7 min., temp. 100º, vel. cuchara.
Ponemos la maizena disuelta en 50 ml. de agua, sazonamos y programamos 4 min., temp. 100º, vel. cuchara.
Servir.

Forma Tradicional. Calentamos el aceite en una sartén. Rehogamos en ella el puerro y el ajo picado hasta que empiece a ablandarse el puerro (7-8 min.). Entonces ponemos el bacon y lo cocinamos durante unos 4 minutos.
A continuación, incorporamos las habitas, el agua y el vino y lo dejamos calentar unos 7-8 minutos.
Agregamos la maizena disuelta en los 50 ml. de agua y seguimos cocinando unos 4 minutos, lo suficiente para que espese la salsa. Sazonamos y servimos.

sábado, 4 de mayo de 2013

Galletas de chocolate, Brownie Cookies o Brownkies

Hace más de dos meses que no subo ninguna receta por falta de tiempo, pero hoy me he propuesto colgar ésta que hacemos mucho en casa. Son las galletas de chocolate más buenas que hemos comido en mucho tiempo.
Cuando las vi en el blog de El Monstruo de las Galletas hace un año me enamoré de ellas. Dani M. las describía como unas galletas que parecen brownies o un brownie que es como galletas y las bautizó como Brownkies.
A mí, que me gusta mucho el brownie, me pareció perfecto hacer una galleta que se pareciera a un dulce que me encanta por su gran sabor a chocolate.
Así que me puse a ello y las galletas me parecieron buenísimas, con una textura crujiente por fuera y blandita por dentro y un sabor a chocolate para morirse de gusto. Son un vicio y cuando las pruebas no sabes qué hacer para parar.
Como no quería hacer mucha cantidad (porque luego me las como) usé la mitad de los ingredientes de la receta de Dani.



Ingredientes:

- 125 gr. de mantequilla
- 125 gr. de azúcar moreno
- 8-10 gr. de azúcar vainillado
- 100 gr. de chocolate con 55% de cacao mínimo
- 1 huevo M
- 175 gr. de harina
- una pizca de sal
- 50 gr. de chocolate negro en trocitos

Preparación:

En primer lugar, ponemos la mantequilla en un bol y la batimos con unas varillas a punto de pomada.
A continuación, la mezclamos con el azúcar moreno y el azúcar vainillado. Cuando consigamos una mezcla homogénea, reservamos el bol.
En otro recipiente apto para microondas ponemos el chocolate y lo derretimos poco a poco programando temperatura media, calentando de 30 en 30 segundos y removiendo en cada parada. Hay que hacerlo de esta manera porque el chocolate tiende a quemarse rápidamente.
Un vez derretido, lo vertemos en el bol reservado con la mantequilla y mezclamos bien.
Ponemos el huevo y batimos hasta integrarlo.
Incorporamos la harina tamizada y seguimos removiendo.
Finalmente, añadimos el chocolate negro en trocitos (ni punto de comparación con el chocolate que venden en gotas que suele ser de muy mala calidad) y removemos bien para repartirlos por toda la masa.
Hacemos un rulo y lo envolvemos con film.
Llevamos a la nevera donde lo dejaremos enfriar. De esta forma se podrá trabajar mejor la masa.
Cuando haya endurecido (30-60 minutos serán suficientes) sacamos la masa y cortamos porciones del mismo tamaño para que se hagan todas en el mismo tiempo y las ponemos sobre la bandeja de horno.
Precalentamos a 180º, calor arriba y abajo, durante unos 15 minutos e introducimos las galletas que estarán listas en 12-15 minutos.
Dejamos enfriar en una rejilla y a comer. ¡Puro vicio!



martes, 26 de febrero de 2013

Potaje de garbanzos con acelgas y bacalao o Potaje de Vigilia

Hoy hace bastante frío y desde que me he levantado me apetecía comer un plato de cuchara. Tenía en el congelador un buen trozo de bacalao, que desalé antes de congelar, y lo he sacado para hacer este potaje con garbanzos y acelgas, típico de la Semana Santa, que sienta bien en los días fríos como éste.


Ingredientes:

- 3 ajos
- 50 gr. de pimiento verde
- 100 gr. de cebolla
- 50 gr. de puerro en rodajas
- 150 gr. de tomate triturado natural o en conserva
- 50 gr. de aceite de oliva
- una cucharadita de pimentón dulce
- un poquito de pimienta molida
- 2 hojas de laurel
- 700 gr. de agua
- 400 gr. de acelgas troceadas
- 200 gr. de calabaza en trozos
- 250 gr. de bacalao desalado troceado sin espinas
- 2 botes de garbanzos cocidos (unos 800 gr.)
- sal

Preparación:

En thermomix.
Se ponen en el vaso la cebolla, los ajos, el pimiento, el puerro y el tomate y se tritura 4 seg., vel. 4. Bajamos los restos con la espátula hacia el fondo del vaso y añadimos el aceite de oliva.
Programamos 10 min., temp. Varoma, vel. 1.
Cuando acabe el tiempo, ponemos el pimentón, la pimienta, las acelgas, la calabaza, el agua y el laurel y programamos 6 min., temp. Varoma, giro a la izquierda, vel. cuchara. De esta forma conseguiremos que baje el volumen de las acelgas. Entonces, incorporamos el bacalao y cuatro cucharadas de garbanzos.
Ponemos el Varoma en su  posición con el resto de garbanzos (enjuagados y escurridos) repartidos entre el recipiente y la bandeja y calentamos 15 min., temp. Varoma, giro a la izquierda, vel. cuchara.
Vertemos los garbanzos del Varoma en una olla, sobre éstos añadimos el contenido del vaso. Rectificamos de sal y servimos caliente.

Forma tradicional.
Ponemos el aceite en una sartén y sofreímos los ajos con el pimiento, la cebolla, el puerro y el tomate hasta que se ablanden un poco.
Ponemos en contenido de la sartén en una olla y añadimos el pimentón, la pimienta, las acelgas, la calabaza, el agua y el laurel. Llevamos a ebullición y cocinamos a fuego medio, durante unos 15 minutos. Agregamos los garbanzos enjuagados y escurridos y el bacalao y dejamos hervir unos 5 minutos más.
Rectificamos de sal y servimos caliente.

martes, 19 de febrero de 2013

Panecillos blancos

Acabo de darme cuenta de que, a pesar de que en casa hago mucho pan, aún no he publicado ninguna receta aquí, salvo la de pan dulce de nueces y pasas, que es más un bizcocho que un pan propiamente dicho.
Así que hoy he decidido subir esta receta que vi en el blog de Joaquina Mayós y que he hecho muchísimas veces.
Si no conocéis el blog de Joaquina, La Cocina de los Inventos, os lo recomiendo totalmente. Está entre mis favoritos y resulta imprescindible para quienes se estén iniciando en el mundo panarra, ya que tiene muchas recetas buenísimas de panes, y bollería.
Esta receta es muy sencilla porque no lleva masa madre y es ideal para niños porque es un pan muy blandito y jugoso y recuerda en textura a los bollitos de leche.


Ingredientes para unos 8 panecillos:

- 7 gr. de levadura seca de panadería (si usáis levadura fresca, poned 25 gr.)
- 50 gr. de mantequilla fundida
- 60 ml. de aceite de oliva
- 60 gr. de azúcar
- 250 ml. de agua tibia
- 520 gr. de harina de trigo
- 1 cucharadita de sal
- Leche para pintar los panecillos

Preparación:

Con Panificadora. Si tenéis panificadora, se ponen primero los ingredientes líquidos (mantequilla, aceite, agua) y encima ponemos la harina. Hacemos en ésta un pequeño hoyito y ponemos en él la levadura. Añadimos el azúcar en una esquinita y la sal en la esquina opuesta. Ponemos el programa de amasado (sólo amasado), que dependiendo de cada marca de panificadora será un número u otro. En la mía es el número 7. Este programa incluye amasado y primer levado de la masa.

A mano. Ponemos en un vasito la levadura con dos cucharadas del agua y removemos para disolverla.
Ponemos la harina en la mesa de trabajo y hacemos un hoyo en el que iremos añadiendo los demás ingredientes mientras vamos mezclando. Cuando estén todos los ingredientes incorporados, amasamos bien durante unos 15 minutos.
Ponemos la masa en un bol y lo tapamos con un paño hasta que doble su volumen (aproximadamente una hora).

Con thermomix. Ponemos en el vaso el agua y calentamos, 2 min., temp. 37º, vel. 1. A continuación, ponemos la levadura y  mezclamos 4 seg., vel. 4. Agregamos el resto de ingredientes y programamos 5 min., vel. Espiga (sin olvidar poner la posición "vaso cerrado"). Vertemos la masa en un bol. Tapamos con un paño y dejamos levar la masa durante una hora, aproximadamente.

A partir de aquí, el procedimiento es el mismo.
Esparcimos harina en la mesa de trabajo, volcamos en ella la masa y desgasificamos amasando suavemente. Dividimos en 8 trozos, más o menos, dependiendo del tamaño que queramos darle a las piezas de pan. Hacemos bolas y las ponemos en la bandeja del horno dejando algo de espacio entre ellas, porque volverán a subir.
Con unas tijeras damos dos cortes encima de cada bolita haciendo una cruz y volvemos a tapar con el paño. Dejamos levar la masa de nuevo durante una hora.
Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo durante unos 10-15 minutos.
Pintamos los panecillos con leche y los espolvoreamos con harina.
Horneamos durante 20-25 minutos. El tiempo puede variar dependiendo de cada horno, así que estad atentos a partir de los 20 minutos si no queréis que se quemen.

Nota: Si hacéis la masa con panificadora o a mano y tenéis levadura fresca en lugar de seca, hay que añadirla disuelta en dos cucharadas de agua.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Red Velvet Cake o Pastel de Terciopelo Rojo

Llega el 14 de febrero, Día de San Valentín.
A mí me gusta celebrar el Día de los Enamorados porque es verdad que las muestras de amor y cariño deben existir en una pareja durante todo el año, pero ¿qué tiene de malo que haya un día en el que te lo recuerden y hagas algo especial para festejarlo?
Me encanta poder salir a cenar fuera uno de esos menús que preparan para la ocasión, pero no siempre podemos hacerlo porque no tenemos con quien dejar a los niños. Así que preparo alguna cena especial en casa, abrimos una botellita de buen vino y ¡no se puede pedir más!. Y eso será lo que hagamos este año.
He empezado haciendo el postre. Tenía realmente ganas de preparar la Red Velvet Cake, después de escuchar auténticas maravillas sobre esta tarta. El nombre, que como habréis traducido, significa Pastel de Terciopelo Rojo, le viene por el color y la suavidad de su bizcocho, resultado del colorante (originalmente se usaba remolacha) y el buttermilk o suero de leche que cada vez es más fácil encontrar en nuestro país (no os preocupéis si no lo encontráis. Podéis prepararlo fácilmente vosotros mismos).
El origen de esta tarta no se sabe con exactitud. Hay quienes lo sitúan en Estados Unidos, otros en Canadá, pero lo que está claro es que se ha convertido en un pastel habitual en el día de los enamorados.
Para hacer el bizcocho me he basado en la receta de Alma Obregón, que da para 8 cupcakes, pero he puesto la masa en un molde desmontable pequeño en forma de corazón, como se puede ver, y ha salido un bizcochito de un tamaño más que suficiente para que dos personas puedan comer durante varios días, la verdad.



Esta es la receta:

Ingredientes del bizcocho para un molde de unos 20 cm.:

- 60 gr. de mantequilla
- 140 gr. de azúcar
- 1 huevo L
- 1 cucharada grande de cacao (tipo Valor)
- 1/4 de cucharadita de colorante en pasta rojo (yo he usado el "Red Red" de Wilton)
- un sobre de azúcar de vainillado (también se puede poner extracto de vainilla o vainilla líquida. En ese caso, lo pondremos en la mezcla cuando añadamos el huevo)
- 120ml de buttermilk (se puede preparar mezclando 120ml de leche con un chorrito de zumo de limón. Después de unos 10 minutos tendréis vuestro buttermilk)
- 150g de harina
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de vinagre blanco



Ingredientes del cream cheese frosting:

- 500 gr. de queso crema
- 200 gr. de mantequilla
- 400 gr. de azúcar glass
- 1 cucharadita de gelatina en polvo (no es necesario, sólo si queréis adornar con la manga pastelera, para que el frosting tenga más cuerpo y no se venga abajo)

Preparación:

Precalentamos el horno a 170º, calor sólo abajo, y engrasamos el molde elegido.
Mezclamos la harina con el cacao, tamizamos y reservamos.
Unimos el azúcar blanquilla con el azúcar vainillado y lo batimos con la mantequilla en un bol. Añadimos el huevo y seguimos mezclando..
A continuación, agregamos la mitad de la harina que teníamos reservada (cacao incluido) y el buttermilk y seguimos batiendo.
Ponemos el resto de la harina y continuamos batiendo.
Cuando esté todo bien mezclado, añadimos el colorante rojo poco a poco. Yo voy poniendo cantidades muy pequeñas con la punta de una cucharita y voy mezclando hasta conseguir el color deseado.
En un pequeño bol, unimos el vinagre con el bicarbonato y cuando deje de hacer espuma lo añadimos a la mezcla anterior.
Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 35-40 minutos. Si queréis, podéis pinchar con un palillo y si éste sale limpio es que está cocinado.
Lo sacamos del horno y lo dejamos reposar 15 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Comenzamos a hacer frosting para el relleno y la cobertura.
Para ello, ponemos en un bol el queso, y la mantequilla y lo mezclamos bien con una batidora de varillas. Agregamos el azúcar glass poco a poco y, finalmente, la cucharadita de gelatina. Como he comentado, la gelatina será necesaria si vamos a decorar la tarta con manga pastelera. En ese caso, recomiendo llenar la manga con el frosting y guardarla 3-4 horas en el frigorífico.



Montaje de la tarta.

Cortamos el bizcocho en dos capas. En este caso sólo habrá dos capas porque el bizcocho no es muy alto. Las separamos y cubrimos la capa inferior con el frosting. Ponemos la segunda capa y cubrimos toda la tarta por arriba y por los laterales.

Tanto el bizcocho de la Red Velvet Cake, como el frosting, se pueden preparar un día antes. Al día siguiente, sólo tendremos que hacer el montaje y servirla. Está exquisita.